4.8.13
Toda explicación (o peor aun, intento de explicación) se va tornando poco a poco en una fea simplificación -o, cómo decirlo, horrible fragmentación- del universo sugerido en, por ejemplo, un aforismo, un poema o un versículo bíblico. El poeta ha pasado gran parte de su vida sugiriendo, asomándose al paraíso; pisando, a veces sin querer, tierras lejanas de follajes oscuros, tanteando lugares; y el día que alguien le pide que explique (que sí los hay), ha de quedarse sin palabras. Porque no hay explicación, o no es de explicar de lo que se trata. La explicación ya está contenida en el poema, que es, dicho sea de paso, un hoyo negro que todo lo devora.
24.5.13
Retroducción
Habría que comenzar no por hablar ni por callar,
sino por hallar,
habría que quitar el dedo del renglón, y los puntos sobre las íes,
salir no por la SALIDA,
ni mucho menos por la ENTRADA,
sino por la de emergencia.
Habríamos de caminar caminos paralelos, apreciarnos a distancia,
porque las cercanías empañan.
Habriamos de tener el amor por oro,
y ese oro como un tesoro, y así no disiparlo,
como bien aconseja el capítulo siete del libro de Mateo.
Habríamos de fomentarnos,
sembrarnos,
pensarnos,
pero no mediando ningún elogio,
has de saber que aquí éstos tienen veneno de lisonja.
Abro de irnos amando en el polo opuesto del Amor.
30.4.13
te repiten tanto lo que no eres
las palabras son martilladas con tal fuerza
que un día
cuando tu espíritu gira en la posición propicia
acabas creyéndolo
encajando en alguna forma
porque el espíritu humano se debilita
y su carroña llama la atención de los que la buscan
pero algo antecede a otra cosa
y una cosa es prioritaria sobre la otra
el amor desenreda lo que está enredado
¿pero qué enreda al amor si por miedo a la soledad
entregas tu espíritu para que alguien lo manosee?
el hombre que aprende a amar echa raíces
el que contempla ama
el que se funde en amor conserva siempre su ser individual
y no entrega su espíritu a otro para sentirse arraigado
el que ama llora
y el que se inclina puede amar
como el que fuerte en espíritu se yergue
y pelea la batalla
la soledad es abrirse en espíritu cuando otros se reducen
llorar cuando otros ríen
mirar el cielo cuando ellos ven hacia adelante
desclavar el clavo que el martillo clava
pero más de uno mira el cielo
y el que ama no está solo
no quedará rastro del hombre
el rastro es ahora
y nadie amará lo humano
el amor es ahora
y nadie se acordará del hombre y la proeza
el recuerdo es ahora
¿y quién desea mantener estas cosas
en el vano de lo eterno?:
todos
salvo
los que viven
sueñan
aman
ahora
las palabras son martilladas con tal fuerza
que un día
cuando tu espíritu gira en la posición propicia
acabas creyéndolo
encajando en alguna forma
porque el espíritu humano se debilita
y su carroña llama la atención de los que la buscan
pero algo antecede a otra cosa
y una cosa es prioritaria sobre la otra
el amor desenreda lo que está enredado
¿pero qué enreda al amor si por miedo a la soledad
entregas tu espíritu para que alguien lo manosee?
el hombre que aprende a amar echa raíces
el que contempla ama
el que se funde en amor conserva siempre su ser individual
y no entrega su espíritu a otro para sentirse arraigado
el que ama llora
y el que se inclina puede amar
como el que fuerte en espíritu se yergue
y pelea la batalla
la soledad es abrirse en espíritu cuando otros se reducen
llorar cuando otros ríen
mirar el cielo cuando ellos ven hacia adelante
desclavar el clavo que el martillo clava
pero más de uno mira el cielo
y el que ama no está solo
no quedará rastro del hombre
el rastro es ahora
y nadie amará lo humano
el amor es ahora
y nadie se acordará del hombre y la proeza
el recuerdo es ahora
¿y quién desea mantener estas cosas
en el vano de lo eterno?:
todos
salvo
los que viven
sueñan
aman
ahora
27.12.12
Al acto de poner en duda la razón como forma de vida, no se le responde poniendo en duda la fe, puesto que es un acto de fe vivir pensando que la razón es el modo más digno de vivir.
17.11.12
Nota XXIV (Juan Gelman)
a ella
a la derrota o ley severa mi
alma sabió perder respeto/te amo/
cruza mi alma la agua fría donde
flotan los rostros de los compañeros
como envolvidos de tu piel la suave
o lámpara subida delicada
para que duerman delicadamente
subidamente en vos/llama que nombra
a cada sobra por su nido/dicha
o soledad de fuego para amor
donde descansen bellos mis muertitos
que siempre amaron rostros como vos
donde tu rostro avanza como vos
contra la pena de haber sido/ser
I
Tu rechazo, como Frida, a la compasión.
Mi rechazo al frío.
Piscis.
Tu desagrado por el sol.
Martes: mi irreconciliación con el mundo.
Tu pasión por la noche.
II
Hay, en serio, un pulso imparable de apertura de noche.
A mí me da un hambre racional de deconstruir el lenguaje. Desarmarlo en 16 partes
y ordenarlo en forma de atmósfera que envuelva el polen de una margarita en un campo de orquídeas.
Yo de texto, tú sentido. Tu enjuagas el sentido y te lo pones. Tranquila mente.
Yo aborrezco salar el entorno con la sal de tu producción,
por eso no espero nunca que me sientas.
III
Aquí se intenta tirar de la palabra
del enunciado
del párrafo
del cuento
a rastras colocarlos entre la grotesquería y la inteligencia
para que las palabras no remitan a uno
para que no se acuerden de mí ni de ti ni de nadie.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
